Retención de agua: La turba es un material muy poroso que retiene bien el agua, lo que ayuda a conservar la humedad del suelo y a ahorrar agua de riego.
Mejora del suelo: La turba aporta materia orgánica y nutrientes, lo que mejora la estructura y fertilidad del suelo.
Desarrollo de las raíces: La turba es porosa, lo que favorece el desarrollo de las raíces.
Control de enfermedades y plagas: La turba tiene un bajo contenido de microorganismos y es poco probable que contenga patógenos.




